Me imagino que hay dos clases de fanáticos de Japón, aquellos a quienes les interesa el país como un destino exótico y los otros a los que además les gusta el manga/animé. Dentro de los segundos creo que muchos somos fans de las películas del Estudio Ghibli (aunque la pronunciación "oficial" es /jiiburi/, tal como se lee Ghibli en japonés, lo más adecuado para los que hablamos castellano es /gibli/ porque la Gh en italiano es una simple g), auténticas maravillas del cine, muchas de las cuales debemos a Miyazaki-sensei, probablemente uno de los mejores directores de la historia del cine.
Vamos a los hechos. El museo Ghibli está en el parque Inokashira en Mitaka, un suburbio de Tokyo. Llegar no es nada difícil, se puede tomar la línea JR Chūō desde Tokyo, que en 30 minutos y sin cambios nos lleva a la estación de Mitaka. Según Hyperdia (mis recuerdos ya son borrosos, pero creo que tiene razón) cada pasaje vale ¥380. Acá hay algo que podría ser útil: la mayor parte del tiempo hay diagramas donde uno puede saber cuánto vale el pasaje hasta la estación deseada, pero a veces no hay forma de saber o uno no está seguro (en las máquinas los pasajes se eligen por "quiero un pasaje de ¥nnn" y no "quiero un pasaje a XXX"). En estos casos lo mejor es comprar un pasaje con la tarifa mínima y al salir en la estación buscar una máquina de ajuste de tarifas. Funcionan igual que cualquier máquina de este mundo, se mete el ticket y la máquina dirá cuánto es lo que nos faltó. Todas las que vi tenían un botón a la izquierda de la pantalla que permitía seleccionar inglés.
Otro asunto complicado son las entradas al museo. Hay que comprarlas con anticipación al viaje, dando una fecha precisa y valen ¥1000 para los adultos. El sitio oficial del museo tiene una página en que explican dónde tienen agentes que venden los vales por las entradas. Con un poco de pena se ve que no han pensado en qué hacen los que viven en América del sur. Existe la alternativa de comprar los tickets en los conbini Lawson, de los que hay montones, pero suelen decir que es más o menos difícil encontrar disponibilidad de tickets con el poco tiempo que suelen tener los turistas (generalmente unos 10 días), puesto que el museo acepta visitantes limitados cada día. En la página de Lawson dice que hay entrada 4 veces al día y da las horas específicas, pero nosotros no tuvimos ningún problema para entrar. Eso sí, llegamos como mucho a las 10:30 de la mañana.
A la salida de la estación hay que caminar un poco hacia la izquierda para encontrarse con la parada del bus que mediante ¥200 (¥300 si es ida y vuelta) recorre el poco más de un kilómetro que hay desde allí hasta el mismo Museo.

Nosotros decidimos caminar porque queríamos ver al menos un poco de Mitaka antes de irnos. Además en el camino había Totoro-señales que yo quería ver y fotografiar.

No demasiado lejos encontramos la entrada "principal" del museo:

Pero pronto descubrimos que en realidad no era la entrada...

...sino que teníamos que caminar un poco más allá hasta la que era en realidad la entrada. Antes de ingresar al edificio nos advirtieron que no podíamos tomar fotos, cosa que en realidad ya sabíamos. Desde este momento en adelante ya no podíamos fotografiar nada y las imágenes que usaré provienen todas del sitio oficial. Esta foto que hay a continuación está tomada desde el techo. Fíjense en los escudos de colores sobre la lona. ¡Son todos logos de diseño Ghibli!

Antes de comenzar mi palabrería y a modo de compensación, existe un video del interior del Museo. Yo lo agregaré acá para que puedan ver un poco de lo que les describiré. También pueden ver este precioso mapa que nos entregan en el mismo museo y que escanearon en Nausicaa.net.
En el minuto 1:10 se ve la entrada falsa con Totoro en el interior. El bus para un poco más allá así que es fácil no verla. A la izquierda puede verse una puerta parecida a la de un hangar, como el de Porco Rosso.
En 1:40 nos acercamos a la entrada, bajo las lonas con los escudos. Donde pueden verse los ojitos de un Totoro, tras el mostrador, se encuentran las chiquillas que cambiarán nuestros vales por entradas reales (que tengo que fotografiar todavía), que no son simples papeles, son fotogramas de alguna película. Las entradas nos da derecho a mirar una película en el Cine Saturno, situado -en el mapa de Nausicaa.net- al final del edificio a la izquierda, abajo. Una vez con nuestras entradas bajamos la increíble y preciosa escalera llena de vitrales Ghibli. Se puede ver una imagen un poquito más detallada del cielo en el mismo sitio del museo. Al finalizar la escalera y antes de entrar a la sala principal, nos pidieron que dejáramos nuestros bolsos (la mochila de Xavier, en realidad) en unos casilleros que hay hacia la derecha, en un área exterior. Los casilleros devuelven las monedas (consigan muchas monedas de ¥100 si necesitan usar casilleros: los de las estaciones cobran entre ¥300 y ¥500 según el tamaño, sin devuelta).
Luego (minuto 2:30) llegamos a la sala principal, el Hall Central (imagen en el sitio del museo). Entre esa rejita de madera y la caja del ascensor hay una habitación increíble llena de efectos visuales, pasando la puerta chiquita (minuto 5:40) bajo la escalera se llega a los baños (se puede ver la puerta tras Takahata-sensei en el minuto 6:30) y hacia el fondo de la sala, entre la escalera en espiral y la otra escalera, está la entrada al Cine Saturno.
Bueno, ahora vamos por partes. En la primera pieza a la derecha había una exhibición increíble acerca de cómo se hace efectivamente la animación. Hay varias piezas que muestran cómo una imagen repetida en un disco, pero con pequeñas diferencias, es interpretada por nuestra mente como una animación cuando se gira. Pero la más increíble de las piezas es una cuya foto estática puede verse aquí (la dirección de la página de donde la saqué es http://www.tautoz.com/ghiblimuseum/). Un poco antes y en una vitrina habían puesto todas esas figuras por separado para que pudieramos verlas en detalle y comprobar sus diferencias. Luego el sistema completo comienza a girar y la luz cambia a una luz estroboscópica (una luz parpadeante), con lo que las figuras se animan. Dicho así, quizás no suena gran cosa, pero nosotros estuvimos arrodillados un buen rato intentando entender cómo nuestro cerebro animaba las figuras que iban rotando con la luz parpadeante, transformando una secuencia de Gatobuses en distintas posiciones en un Gatobus que corría o Totoros con una hoja en un Totoro que se agacha. Quizás la más increíble era Mei saltando en una cuerda. El sistema paraba regularmente para mostrarnos que en realidad veíamos una ilusión óptica.
Precisamente encima de la sala anterior hay un par de salitas "de trabajo". Estas habitación está llena del techo al cielo de dibujos, de juguetes y libros. Parece que fueran las oficinas de alguien, porque en la mesa hay lápices y todo pareciera indicar que solo hace un instante están vacías. De todas las cosas del museo, esta es la más absorbente, porque hay dibujos de paisajes y personajes hacia donde que uno mire. También se pueden ver los procesos de darle color a un dibujo y cómo usan eso de dibujar al personaje sobre una hoja transparente que se colocará sobre el dibujo con el paisaje final. Hay una cosa muy bonita al respecto, que es una máquina que manualmente desliza un paisaje bajo una figurita de un cerdito en un globo.
Sobre el piso anterior está la tienda Mamma Aiuto. Debo decir que todo es muy caro, lo que es terrible. Quizás no es tan caro para los japoneses que estaban allí por montones, pero para nosotros lo era muchísimo. Las películas y los cds de las bandas sonoras eran inalcanzablemente caros, las primeras a más de ¥4000, que al cambio de Google de hoy son unos $23.500, unos 30€ o USD 41. Además las cosas que habían no eran tan abundantes como nosotros pensamos. De hecho, en tiendas en el exterior encontramos figuras mucho más bonitas que las que vimos en el museo. Aún así, gastamos más de ¥10.000 en cosas, regalos y no.
En este mismo piso había una curiosa galería con dibujos que parecían contar una historia que transcurría en la edad media, con una preciosa mujer rubia y un hombre que parece iba a la guerra o era hecho prisionero, no sé bien. Como ni siquiera estamos muy seguros de haber visto las imágenes en el sentido correcto, es complicado. Y también había una sala de lectura/tienda de libros, pero no compramos nada porque muchas de las cosas estaban en japonés. El libro del museo no tenía tantas fotos como cabía esperar y era un poco caro.
En el último piso, frente a Mama Aiuto por el otro lado del Hall Central, es desde donde muestran en el video el puente que cruza la sala y también donde está el GatoBus para los niños (minuto 4:30). Nosotros solo podemos mirar a los niños saltando por las patas del GatoBus y metiéndose en su interior. Además había montones de conejos de polvo. Los niños se veían felices y nosotros estábamos muertos de envidia. En el mismo lugar hay una puerta a la izquierda por la que se puede subir la torre hasta el robot de la película Laputa, Castillo en el Cielo. Ahora mientras buscaba el link me enteré que Laputa es una isla flotante que aparece en los Viajes de Gulliver. En la Wikipedia se dice que probablemente Swift (el autor) conocía el significado de Laputa pues afirmaba hablar castellano. En las versiones de la película en castellano la película se llama solo "El Castillo en el Cielo" y la isla flotante se llama Lapuntu.
Acá supongo que hay que hacer una advertencia. Lo mejor es ir directo al robot, especialmente si se tiene un buen día. Todo el mundo se quiere hacer una foto con él y es difícil disponer de tiempo para tomarle una foto solo o mirarlo en detalle. A nosotros que nos tocó muy mala luz ese día, no nos hubiera venido mal un rato más largo para mirarlo bien.

En el video, cerca del segundo 20 cuando la cámara se acerca al edificio, se ve el techo con suficiente detalle como para ver que en el lado izquierdo está el robot, luego está el techo transparente donde está colgada la hélice -se la puede ver moverse- y finalmente el lado derecho donde está el cubo de Laputa, cuya foto pondré ahora.

Después de tomar un montón de fotos de lo que veíamos desde la terraza, bajamos hasta el cine, bajamos al Cine Saturno donde vimos una película que se llama "Hoshi o Katta Hi" (que podría traducirse como "el día que coseché una estrella"). En ella un joven que trabaja en una granja intercambia un vegetal por una piedrita, que al ser plantada produce un planeta en miniatura. El planeta desarrolla vegetación, fauna, incluso clima. Cuando el protagonista vuelve a encontrarse con quien le vendió la piedra, suelta el planeta en una galaxia de planetas similares esperando que con el tiempo se transforme en un planeta real. La película era preciosa, absolutamente increíble, pero tenía un problema: estaba en íntegro japonés. Afortunadamente dura solo 16 minutos así que no nos pusimos demasiado nerviosos. La sala de cine era preciosa: se podía ver el aparato con el que proyectaban la película. Eso sí, estaba concebida para niños, así que los asientos eran pequeñitos. Las ventanas eran parecidas a ventanitas de avión y se cerraban solas al empezar la película. Y una de las cosas más lindas era que en el centro del cielo había un sol/luz que cambiaba a una luna cuando empezaba la película (hay una foto aquí).
Después y ya muertos de hambre queríamos ir a la cafetería el Sombrero de Paja (se ve en el video en el segundo 40, a la derecha. Es el edificio amarillo) pero estaba llenísima. Había hasta una cola en el exterior de todos los que esperaban su turno. Nosotros decidimos irnos a Tokyo de vuelta, a Ginza específicamente y tratar de comer allí. Pero antes vimos una de esas cosas preciosas que el museo tiene "escondidas".

Este lavamanos estaba en el exterior de la cafetería y su altura y tamaño eran los adecuados para los niños. Sin embargo, las llaves son lo más adorable que he visto. ¡Yo quiero una!
Este fue un día maravilloso. Fue una pena que terminara y que estemos tan lejos... También fue una tristeza que no nos dejaran usar una cámara. El museo afirma en su sitio que desean que experimentemos todo con nuestros ojos y no a través de una cámara, pero mis ojos no son solo míos... casi quisiera el dispositivo que inventan en el Hasta el fin del mundo (Wikipedia en inglés), una especie de cámara que registra todo lo que veo, para que ustedes también vieran todas estas maravillas. De todos modos, domo arigato gozaimasu, Miyazaki sensei!
Vamos a los hechos. El museo Ghibli está en el parque Inokashira en Mitaka, un suburbio de Tokyo. Llegar no es nada difícil, se puede tomar la línea JR Chūō desde Tokyo, que en 30 minutos y sin cambios nos lleva a la estación de Mitaka. Según Hyperdia (mis recuerdos ya son borrosos, pero creo que tiene razón) cada pasaje vale ¥380. Acá hay algo que podría ser útil: la mayor parte del tiempo hay diagramas donde uno puede saber cuánto vale el pasaje hasta la estación deseada, pero a veces no hay forma de saber o uno no está seguro (en las máquinas los pasajes se eligen por "quiero un pasaje de ¥nnn" y no "quiero un pasaje a XXX"). En estos casos lo mejor es comprar un pasaje con la tarifa mínima y al salir en la estación buscar una máquina de ajuste de tarifas. Funcionan igual que cualquier máquina de este mundo, se mete el ticket y la máquina dirá cuánto es lo que nos faltó. Todas las que vi tenían un botón a la izquierda de la pantalla que permitía seleccionar inglés.
Otro asunto complicado son las entradas al museo. Hay que comprarlas con anticipación al viaje, dando una fecha precisa y valen ¥1000 para los adultos. El sitio oficial del museo tiene una página en que explican dónde tienen agentes que venden los vales por las entradas. Con un poco de pena se ve que no han pensado en qué hacen los que viven en América del sur. Existe la alternativa de comprar los tickets en los conbini Lawson, de los que hay montones, pero suelen decir que es más o menos difícil encontrar disponibilidad de tickets con el poco tiempo que suelen tener los turistas (generalmente unos 10 días), puesto que el museo acepta visitantes limitados cada día. En la página de Lawson dice que hay entrada 4 veces al día y da las horas específicas, pero nosotros no tuvimos ningún problema para entrar. Eso sí, llegamos como mucho a las 10:30 de la mañana.
A la salida de la estación hay que caminar un poco hacia la izquierda para encontrarse con la parada del bus que mediante ¥200 (¥300 si es ida y vuelta) recorre el poco más de un kilómetro que hay desde allí hasta el mismo Museo.

Nosotros decidimos caminar porque queríamos ver al menos un poco de Mitaka antes de irnos. Además en el camino había Totoro-señales que yo quería ver y fotografiar.

No demasiado lejos encontramos la entrada "principal" del museo:

Pero pronto descubrimos que en realidad no era la entrada...

...sino que teníamos que caminar un poco más allá hasta la que era en realidad la entrada. Antes de ingresar al edificio nos advirtieron que no podíamos tomar fotos, cosa que en realidad ya sabíamos. Desde este momento en adelante ya no podíamos fotografiar nada y las imágenes que usaré provienen todas del sitio oficial. Esta foto que hay a continuación está tomada desde el techo. Fíjense en los escudos de colores sobre la lona. ¡Son todos logos de diseño Ghibli!

Antes de comenzar mi palabrería y a modo de compensación, existe un video del interior del Museo. Yo lo agregaré acá para que puedan ver un poco de lo que les describiré. También pueden ver este precioso mapa que nos entregan en el mismo museo y que escanearon en Nausicaa.net.
En el minuto 1:10 se ve la entrada falsa con Totoro en el interior. El bus para un poco más allá así que es fácil no verla. A la izquierda puede verse una puerta parecida a la de un hangar, como el de Porco Rosso.
En 1:40 nos acercamos a la entrada, bajo las lonas con los escudos. Donde pueden verse los ojitos de un Totoro, tras el mostrador, se encuentran las chiquillas que cambiarán nuestros vales por entradas reales (que tengo que fotografiar todavía), que no son simples papeles, son fotogramas de alguna película. Las entradas nos da derecho a mirar una película en el Cine Saturno, situado -en el mapa de Nausicaa.net- al final del edificio a la izquierda, abajo. Una vez con nuestras entradas bajamos la increíble y preciosa escalera llena de vitrales Ghibli. Se puede ver una imagen un poquito más detallada del cielo en el mismo sitio del museo. Al finalizar la escalera y antes de entrar a la sala principal, nos pidieron que dejáramos nuestros bolsos (la mochila de Xavier, en realidad) en unos casilleros que hay hacia la derecha, en un área exterior. Los casilleros devuelven las monedas (consigan muchas monedas de ¥100 si necesitan usar casilleros: los de las estaciones cobran entre ¥300 y ¥500 según el tamaño, sin devuelta).
Luego (minuto 2:30) llegamos a la sala principal, el Hall Central (imagen en el sitio del museo). Entre esa rejita de madera y la caja del ascensor hay una habitación increíble llena de efectos visuales, pasando la puerta chiquita (minuto 5:40) bajo la escalera se llega a los baños (se puede ver la puerta tras Takahata-sensei en el minuto 6:30) y hacia el fondo de la sala, entre la escalera en espiral y la otra escalera, está la entrada al Cine Saturno.
Bueno, ahora vamos por partes. En la primera pieza a la derecha había una exhibición increíble acerca de cómo se hace efectivamente la animación. Hay varias piezas que muestran cómo una imagen repetida en un disco, pero con pequeñas diferencias, es interpretada por nuestra mente como una animación cuando se gira. Pero la más increíble de las piezas es una cuya foto estática puede verse aquí (la dirección de la página de donde la saqué es http://www.tautoz.com/ghiblimuseum/). Un poco antes y en una vitrina habían puesto todas esas figuras por separado para que pudieramos verlas en detalle y comprobar sus diferencias. Luego el sistema completo comienza a girar y la luz cambia a una luz estroboscópica (una luz parpadeante), con lo que las figuras se animan. Dicho así, quizás no suena gran cosa, pero nosotros estuvimos arrodillados un buen rato intentando entender cómo nuestro cerebro animaba las figuras que iban rotando con la luz parpadeante, transformando una secuencia de Gatobuses en distintas posiciones en un Gatobus que corría o Totoros con una hoja en un Totoro que se agacha. Quizás la más increíble era Mei saltando en una cuerda. El sistema paraba regularmente para mostrarnos que en realidad veíamos una ilusión óptica.
Precisamente encima de la sala anterior hay un par de salitas "de trabajo". Estas habitación está llena del techo al cielo de dibujos, de juguetes y libros. Parece que fueran las oficinas de alguien, porque en la mesa hay lápices y todo pareciera indicar que solo hace un instante están vacías. De todas las cosas del museo, esta es la más absorbente, porque hay dibujos de paisajes y personajes hacia donde que uno mire. También se pueden ver los procesos de darle color a un dibujo y cómo usan eso de dibujar al personaje sobre una hoja transparente que se colocará sobre el dibujo con el paisaje final. Hay una cosa muy bonita al respecto, que es una máquina que manualmente desliza un paisaje bajo una figurita de un cerdito en un globo.Sobre el piso anterior está la tienda Mamma Aiuto. Debo decir que todo es muy caro, lo que es terrible. Quizás no es tan caro para los japoneses que estaban allí por montones, pero para nosotros lo era muchísimo. Las películas y los cds de las bandas sonoras eran inalcanzablemente caros, las primeras a más de ¥4000, que al cambio de Google de hoy son unos $23.500, unos 30€ o USD 41. Además las cosas que habían no eran tan abundantes como nosotros pensamos. De hecho, en tiendas en el exterior encontramos figuras mucho más bonitas que las que vimos en el museo. Aún así, gastamos más de ¥10.000 en cosas, regalos y no.
En este mismo piso había una curiosa galería con dibujos que parecían contar una historia que transcurría en la edad media, con una preciosa mujer rubia y un hombre que parece iba a la guerra o era hecho prisionero, no sé bien. Como ni siquiera estamos muy seguros de haber visto las imágenes en el sentido correcto, es complicado. Y también había una sala de lectura/tienda de libros, pero no compramos nada porque muchas de las cosas estaban en japonés. El libro del museo no tenía tantas fotos como cabía esperar y era un poco caro.
En el último piso, frente a Mama Aiuto por el otro lado del Hall Central, es desde donde muestran en el video el puente que cruza la sala y también donde está el GatoBus para los niños (minuto 4:30). Nosotros solo podemos mirar a los niños saltando por las patas del GatoBus y metiéndose en su interior. Además había montones de conejos de polvo. Los niños se veían felices y nosotros estábamos muertos de envidia. En el mismo lugar hay una puerta a la izquierda por la que se puede subir la torre hasta el robot de la película Laputa, Castillo en el Cielo. Ahora mientras buscaba el link me enteré que Laputa es una isla flotante que aparece en los Viajes de Gulliver. En la Wikipedia se dice que probablemente Swift (el autor) conocía el significado de Laputa pues afirmaba hablar castellano. En las versiones de la película en castellano la película se llama solo "El Castillo en el Cielo" y la isla flotante se llama Lapuntu.
Acá supongo que hay que hacer una advertencia. Lo mejor es ir directo al robot, especialmente si se tiene un buen día. Todo el mundo se quiere hacer una foto con él y es difícil disponer de tiempo para tomarle una foto solo o mirarlo en detalle. A nosotros que nos tocó muy mala luz ese día, no nos hubiera venido mal un rato más largo para mirarlo bien.

En el video, cerca del segundo 20 cuando la cámara se acerca al edificio, se ve el techo con suficiente detalle como para ver que en el lado izquierdo está el robot, luego está el techo transparente donde está colgada la hélice -se la puede ver moverse- y finalmente el lado derecho donde está el cubo de Laputa, cuya foto pondré ahora.

Después de tomar un montón de fotos de lo que veíamos desde la terraza, bajamos hasta el cine, bajamos al Cine Saturno donde vimos una película que se llama "Hoshi o Katta Hi" (que podría traducirse como "el día que coseché una estrella"). En ella un joven que trabaja en una granja intercambia un vegetal por una piedrita, que al ser plantada produce un planeta en miniatura. El planeta desarrolla vegetación, fauna, incluso clima. Cuando el protagonista vuelve a encontrarse con quien le vendió la piedra, suelta el planeta en una galaxia de planetas similares esperando que con el tiempo se transforme en un planeta real. La película era preciosa, absolutamente increíble, pero tenía un problema: estaba en íntegro japonés. Afortunadamente dura solo 16 minutos así que no nos pusimos demasiado nerviosos. La sala de cine era preciosa: se podía ver el aparato con el que proyectaban la película. Eso sí, estaba concebida para niños, así que los asientos eran pequeñitos. Las ventanas eran parecidas a ventanitas de avión y se cerraban solas al empezar la película. Y una de las cosas más lindas era que en el centro del cielo había un sol/luz que cambiaba a una luna cuando empezaba la película (hay una foto aquí).
Después y ya muertos de hambre queríamos ir a la cafetería el Sombrero de Paja (se ve en el video en el segundo 40, a la derecha. Es el edificio amarillo) pero estaba llenísima. Había hasta una cola en el exterior de todos los que esperaban su turno. Nosotros decidimos irnos a Tokyo de vuelta, a Ginza específicamente y tratar de comer allí. Pero antes vimos una de esas cosas preciosas que el museo tiene "escondidas".

Este lavamanos estaba en el exterior de la cafetería y su altura y tamaño eran los adecuados para los niños. Sin embargo, las llaves son lo más adorable que he visto. ¡Yo quiero una!
Este fue un día maravilloso. Fue una pena que terminara y que estemos tan lejos... También fue una tristeza que no nos dejaran usar una cámara. El museo afirma en su sitio que desean que experimentemos todo con nuestros ojos y no a través de una cámara, pero mis ojos no son solo míos... casi quisiera el dispositivo que inventan en el Hasta el fin del mundo (Wikipedia en inglés), una especie de cámara que registra todo lo que veo, para que ustedes también vieran todas estas maravillas. De todos modos, domo arigato gozaimasu, Miyazaki sensei!

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