12 octubre 2008

Nuestra ruta de pintxos

Hace mucho mucho que no escribo aquí, de puro vaga, aunque también porque cada vez me toma unas 4 horas de trabajo, así que se me ocurrió volver con nuestra ruta de pintxos, cuidadosamente seleccionada y transmitida de generación en generación de paladares de físicos de la materia condensada. :)

Hice un mapa en Google Maps con todos nuestros bares favoritos.

Parte Vieja

  • Tamboril (la página es malosa, diseñada por alguien que quería mostrar que sabía Flash pero que carece de los más mínimos conocimientos de usabilidad. Así, pues, haga click en algún dibujo y obtendrá resultados).

    Nuestros pintxos favoritos son los txampis, champiñones al vapor -probablemente, no creemos que la receta sea de dominio público- servidos con pan y un poco de caldo, los buñuelos de queso, queso rebozado y frito, los pimientos rellenos de carne -también hay de bacalao- y los bollitos o bocadillitos de jamón de jabugo, "simples" pancitos con jamón.

    Dirección: Calle Pescadería, 2, en una de las esquinas de la Plaza de la Constitución. Generalmente cerrado los lunes. Espacio de no fumadores (¡yupi!).

  • Cuchara de San Telmo (otro interesante ejemplo de cómo no hacer una página útil y accesible). La Cuchara solo tiene un problema: siempre está llena. Temprano, a eso de las 8, es posible entrar y comer apoyado en la barra; más tarde hay que hacer malabares con el plato y el vaso. Generalmente por eso yo no bebo nada.

    Nuestros favoritos son las carrilleras de ternera al vino tinto -cachetes de ternera, una carne blandísima que ni siquiera necesita cuchillo- y foie salteado con compota de manzana, que aunque no sea mi taza de té -jejeje, es una expresión inglesa que me gusta mucho, si algo no es "my cup of tea", ese algo no me gusta mucho-, sí es la de otros.

    Dirección: Calle 31 de Agosto, 28, al costado del museo San Telmo -es decir, la Cuchara está escondida, no exactamente en la 31 de Agosto sino en un callejón. Vayan con paciencia, que los camareros allí tienen todos su genio y bien podrías pasar varios minutos sin que te hagan caso. Pero vale la pena el esfuerzo.

  • Txepetxa. Estoy segura que hay muchos que no tienen idea que se llama así. Es más conocido por su nombre de bar de las antxoas. Aunque no es de mis favoritos, lo es de los demás, por la cantidad de distintas preparaciones de antxoas, con cosas saladas y también dulces. El favorito de Xavier es el de antxoas a la jardinera.

    Dirección: Pescadería, 5. Está en la misma calle que el Tamboril, en la cuadra siguiente.

  • Goiz Argi. Este bar está cerca del centro comercial la Bretxa y es una miniatura, con lo que siempre está lleno. Sin embargo, por su brocheta de gambas bien vale la pena luchar por llegar hasta la barra: las gambas son nuestros camarones, cocinados a la plancha y servidos con una tira de bacon y vinagreta, sobre una rebanada de pan.

    Dirección: Calle de Fermin Calbeton, 4.

  • Iturrioz. Aunque es uno de nuestros favoritos, casi siempre vamos en busca de raciones más que de pintxos. En la entrada hay unas mesitas donde uno se puede sentar a descansar los pies de los otros pintxos, aunque mientras más tarde es, más lleno. Desgraciadamente se puede fumar y hay veces que adentro hay una verdadera cámara de gases.

    Nuestros favoritos son los huevos estilo lucio, papas fritas revueltas con huevo y las tostas de jamón con tomate y aceite de oliva, tostadas. Ah, sí, también son ricos los chupa chups, una patita de algún pájaro con una salsa, adornada de forma que parezca un koyak o un chupa-chups. A quienes gustan de productos del mar, puede que les guste también el erizo al horno, servido en el mismo ¿pellejo? del animal. Dos de nuestras visitas lo probaron pero nosotros no.

    Dirección: Calle Aldamar, 12, casi frente al Goiz Argi, caminando hacia el Kursaal.

  • Astelehena. Este bar fue un completo descubrimiento. No sé cómo llegamos finalmente a él, pero recuerdo que fueron finalistas (o ganadores, no sé bien) de uno de los concursos de pintxos que se hacen acá y me llamaron la atención porque los actuales dueños son chilenos. Este bar tiene una terraza en la Plaza de la Constitución, aunque hay que ser pacientes porque sucede mucho que los mozos son cachorritos que apenas hablan español.

    Lo más delicioso del Astelehena es el solomillo, que es casi un plato sorpresa porque la decoración y las verduritas con que lo sirven cambia cada vez, llegando a incluir cosas como plátano frito o mango cortado como el chucrut. También son muy buenos la ropa vieja, una especie de tortilla en apariencia, aunque la definición dice que es un guiso de carne que sobra. Un postre delicioso del Astelehena es el sorbete de mandarina al txacoli y algo cuyo nombre no recuerdo pero que es como un bizcocho de chocolate.

    Dirección: Plaza de la Constitución.

  • Gambara. A este bar solo fuimos una vez, porque lo que comimos en realidad era bastante caro. Sin embargo, todavía recuerdo el delicioso croissant con jamón, recién hecho hasta el punto que el croissante se deshacía en las manos y la boca. Es una absoluta delicia.

    Dirección: Calle de San Jerónimo, 21.

Para terminar usualmente vamos al Artess (Calle de Soraluze 1, al lado del Cine Príncipe) a tomar chocolates y patxaran. Mi chocolate favorito es el chocolate con caramelo, slurp.

Fuera de la Parte Vieja

Tenemos tres bares favoritos fuera de la Parte Vieja, los cuales nunca están incluidos en las rutas de pintxos a las que llevamos a nuestros invitados, pero que son igual de recomendables que los demás.
  • Mandrágora. Si tuviera que escoger un solo bar en la ciudad, este sería definitivamente mi elección. Es el lugar donde nos vamos todos los del grupo los miércoles a comer, conversar y descansar la cabeza. El dueño es un colombiano, amigo de Leonardo, así que vamos casi a nuestra segunda o tercera casa.

    Las tostadas son de lo mejor que existe, con alternativas como las de cuatro quesos, las de champis, las de lomo. Además sirven unos muy buenos calamares -aunque a mí no me gustan, los demás se vuelven locos- y unas patatas alioli -con una salsa de ajo completamente matavampiros- o las patatas bravas -teóricamente son papas fritas con una salsa picante de tomate- estupendas.

    Dirección: Plaza de José María Sert, 9.

  • Ciaboga. Conocimos este bar casi por casualidad, pues está en el borde del centro, muy cerca de la playa y del Hotel Londres. Su especialidad son las patatas al ajillo, papas aliñadas con aceite al ajillo y ¿perejil? (por más que lo intento no soy capaz de distinguir el perejil del cilantro). Cualquiera que me haya visto comer papas a la provenzal en las Parrilladas a la Argentina en Chile (guaaa, la página tiene a una mina dándote la bienvenida... ¿cuándo aprenderán los webmasters a no sucumbir a las idiotas peticiones de los clientes? No alcancé a estar dos segundos en la página porque detesto cuando se meten con mi tarjeta de sonido), podrá saber cómo me gustan las patatas al ajillo.

    Dirección: Calle Easo, 9.

  • Txoko del montadito. Esta es una de nuestras nuevas adquisiciones. Está muy cerca de casa, frente al cine. Su especialidad son los montaditos, pequeños pancitos con más de 70 combinaciones distintas. Para mi delicia, los sirven acompañados de papas fritas -de bolsa-.

    Dirección: Calle de Zarautz, 2.
Lo dicho, empecé el mapa a las 15:46 y son las 18:37. No fueron 4 horas pero casi.