02 junio 2007

Canteras de Granito


Como el día todavía no acaba y todavía hay mucho que ver, a continuación vamos a conocer las canteras de granito y el obelisco inacabado de la reina Hatshepsut. La ciudad de Aswan está entre dos montañas altas y no hay mucho espacio, por lo que en el camino -en las afueras- vemos los edificios de la Universidad. Pasamos velozmente sobre la Presa Baja, que ahora funciona solo como un puente y podemos ver de lejos en una isla, el templo de Philae. En muchos de los edificios modernos que vemos, como la Facultad de Turismo, se utiliza la arquitectura nubia y los techos forman arcos, que funcionan como aire acondicionado natural. ¡Qué bonito!

Las canteras de granito fueron utilizadas por primera vez por Hafra (en árabe es خفرع, aunque es más conocido con el nombre griego, Kefrén), quien las utilizó en el 2700 aC para su templo de momificación, que está al lado de la Esfinge en Giza. La cantera fue encontrada por el arquitecto real durante un viaje a Aswan.

Los obeliscos simbolizan un rayo del Sol. La forma piramidal era considerada sagrada por los faraones debido a que esa es la forma en que los rayos de sol "caen" desde el cielo. La parte superior piramidal se cubría con oro, que guiaba el alma de los faraones hasta el templo donde podía unirse a los dioses. El obelisco más famoso en Egipto es el de Tutmosis I, en el templo de Karnak, Luxor. En Roma hay un montón de obeliscos, dice la Wikipedia que más que en Egipto mismo. En Paris, nosotros vimos al obelisco de Luxor en la Plaza de la Concordia, intercambio de los franceses con los egipcios a cambio de un reloj que nunca funcionó y que está en una torre en la Mezquita de Alabastro en la Ciudadela de Saladino.

Obelisco en Paris
Obelisco de Luxor en la Plaza de la Concordia, Paris.

Para construir un obelisco el jefe de los arquitectos primero debe dibujar el contorno en la piedra y luego hacer agujeros profundos en ese contorno, en los que colocará palitos de madera de sicomoro. Los palitos son empapados en agua hasta que al hincharse rompen el granito, casi como una línea prepicada. Manualmente, es decir, puliendo a mano, se rebajan los costados hasta llegar abajo, donde se usa la misma técnica. Una vez cortado lo llevan al embarcadero, que ha sido construido en un canal que también debe hacerse entre el Nilo y la cantera. Allí es necesario esperar marea baja para poder subir al obelisco al barco, lo que en ocasiones toma varios meses. Ya cargado el barco, se debe esperar la subida del río para poder moverlo. Una vez en el lugar, el obelisco se pule con diorita. Para levantarlo se colocan grandes torres de adobe frente a la base y al menos un par de miles de personas tiran de él con muchas cuerdas hasta que se levanta. Lo tremendo es que el obelisco puede romperse en cualquiera de esos pasos, como el obelisco que vinimos a ver, que puede haberse partido por un terremoto, mala calidad de la piedra o por su gigantesco tamaño (pesa más de 1200 toneladas).

Obelisco inacabado de la reina Hatshepsut
Obelisco inacabado

La reina Hatshepsut es la reina-faraón más conocida, hija de Tutmosis I y esposa de Tutmosis II. Desplazó del trono a Tutmosis III, hijo de Tutmosis II y una concubina, alegando su corta edad, su dudoso linaje real y que ella misma era la elegida por el dios Amón, del que se declaró primogénita. Se dice que su padre redactó un escrito, según aparece en algunas fuentes, en que la señalaba a ella de preferencia como sucesora, en vez de su hermano. Hatshepsut reinó con el nombre de Maatkara-Hatshepsut desde 1479 a 1457 adC, en tiempos de la dinastía XVIII y gobernó un total de 22 años hasta su fallecimiento. Su sucesor fue Tutmosis III, quien se encargó de borrar su memoria con un odio visceral.